PROTECCIÓN DE TEJOS EN LA CARA SUR DEL TORRECILLA

Os envío, como siempre, un resumen fotográfico de lo acontecido en nuestra última actividad de voluntariado ambiental en el Parque Natural Sierra de las Nieves.

Con la colaboración del Club de Espeleología de Tolox, al que, como en otras ocasiones, tenemos que agradecer que nos haya acompañado y participado en los trabajos realizados, nos juntamos unas 25 personas en una dura jornada de voluntariado. El largo camino en todoterrenos por los terribles carriles de la Sierra Parda de Tolox se topó con un derrumbe de piedras a menos de un kilómetro del final

Como era un sitio problemático para girar la caravana de vehículos, y aprovechando que había un buen número de brazos, nos dispusimos a despejar el camino. Tras un rato de duro trabajo, se apartó la última y mayor piedra, lo que dejó expedito el camino a la comitiva del voluntariado

Una parte fundamental de nuestro proyecto era el transporte del material necesario para proteger el pequeño conjunto de tejos que malviven en la cara sur del cerro Torrecilla

Protectores de plástico, tutores de hierro y herramientas fueron acarreados por nuestro entusiasta grupo hasta la parte alta de la sierra. El camino atraviesa impresionantes paisajes de montaña, con espectaculares vistas de las sierras costeras

En un pequeño pinsapar existente a casi 1700 m de altitud sobreviven, por decir algo, 6 viejos ejemplares de tejo, que en la mayoría de los casos está severamente castigado por el diente de la cabra montés y, quizás, alguna que otra cabra doméstica

Pensamos que todos estos tejos sobrepasan con creces los 100 años de edad, si bien sólo uno supera los 2 metros de altura, dado que desde hace décadas y décadas los herbívoros han comido y recomido casi cada rama que destacaba de la cepa

Tras tres horas de intenso trabajo conseguimos podar los tejos para potenciar el crecimiento en vertical e instalamos complejos protectores individuales que permitirán que en el más breve plazo estos árboles alcancen una altura que les libre del diente inmisericorde de los caprinos

En total se podaron 5 tejos y se protegieron 4 de ellos. Uno de los cinco tiene ya una altura suficiente para gozar de un futuro prometedor

De hecho, en su pequeña copa se apreciaban las flores masculinas que desvelaban su género (los tejos tienen sexos separados, como los animales superiores) 

Por falta de tiempo, ya que la vuelta a los coches era larga, nos vimos obligados a dejar a su suerte al sexto de los tejos


Confiamos que si ha podido sobrevivir más de un siglo en las condiciones que presenta, pueda esperar un poco más, a que pronto acudamos nuevamente a protegerlo

Eso es todo, amigos/as

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